La Danzonera

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El danzón en México es una institución. Originalmente se le atribuye al compositor matancero (procedente de Matanzas, Cuba), Miguel Faílde (1852-1921), este género tuvo su nacimiento alrededor de 1879 y fue una mezcla de varios estilos musicales, como la contradanza y la danza criolla. Aunque de origen cubano, el danzón encontró en nuestro país un lugar donde pudo crecer, incluso me atrevería a decir que ganó más popularidad que en su lugar de origen, adaptándose y mutando junto con otros géneros mexicanos. El danzón llegó de Cuba a los puertos de Veracruz y Yucatán mediante los comerciantes de tabaco que venían a vender sus productos a nuestro país, este género siempre ha estado presente en la sique de los mexicanos con canciones como “Nereidas” o “Perfume de Gardenias”, y estoy seguro que la mayoría de los mexicanos de más de 25 años han escuchado estas interpretaciones por lo menos una vez en su vida. Si bien el danzón es conocido, practicado y bailado actualmente en varios estados, existen lugares especializados como el Gran Fórum (lugar donde se lleva a cabo el campeonato nacional de danzón), en la Ciudad de México. Por otra parte, en la ciudad de Chihuahua, su conocimiento es poco o casi nulo, aquí nunca se practicó porque existen otros géneros como el ranchero o el corrido que siempre tuvieron más alcance y divulgación en el norte, pese a que se tuvieron orquestas como la de Beto Díaz o Miguel Muñoz, el danzón no tuvo la difusión que se necesitaba para ser parte de la cultura norteña, como sí la tuvo en el puerto de Veracruz o Mérida.

El sueño de crear una danzonera en la ciudad, siempre estuvo en la mente del maestro Mario Montes, músico de oficio e integrante de varias orquestas y agrupaciones chihuahuenses como la banda de guerra del estado y la orquesta sinfónica de la UACH, se dedicó a la enseñanza gran parte de su vida, fue maestro de música y subdirector del Centro de Estudios Musicales del maestro Modesto Gaytán, donde se impartían clases a niños pequeños y jóvenes, sin saber que esto serviría para que su legado musical pasara generacionalmente y perdurara. En la mente de Don Mario siempre estuvo el crear una danzonera, pero el tiempo y un paro cardiaco se lo llevaron antes. El destino llevó a su hijo, Mario Montes, junto a otros 12 de sus antiguos estudiantes, a juntarse para armar el proyecto de La Danzonera de Don Mario Montes en honor a él, pero siempre teniendo en cuenta su ilusión, en donde la música que tocaran fuera danzón.

El proyecto comenzó y con este los músicos a practicar, encabezados principalmente por Mario Montes en el sax, seguido por Hugo Pérez, Daniel Rodríguez, Ángel García, Daniel Montes, Iván Rodríguez, Luis David Pérez, Enrique Montes, Erli Flores, Ariel Solís, Diego Bustillos y Carlitos Ortiz, doce integrantes, doce amigos que conmemorando a su maestro se unen para rendirle un solemne tributo, como sólo a un músico se le puede dar, con música. Auspiciados por Aarón Villanueva y Saúl Murillo, dos comerciantes del centro, La Danzonera inició tocando afuera del café Kaldi ubicado en la calle Victoria, de la ciudad de Chihuahua. Al principio los gastos del sonido y algunas cosas eran absorbidas por Murillo y Villanueva, durante los domingos de la 1era temporada (actualmente van por la segunda), pero después los comerciantes de la zona fueron viendo que La Danzonera estaba atrayendo gente a escucharlos y estos se sumaron al patrocinio de los gastos de la agrupación. Actualmente el pago de La Danzonera es un esfuerzo de los comerciantes de la zona, pero la idea a futuro es que alguna organización absorba completamente los gastos, para que la agrupación pueda inclusive viajar a otras ciudades del estado, o como Montes lo dice: “Que La Danzonera se vuelva una orquesta establecida que pueda tocar en toda clase de eventos, inclusive oficiales”

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Entre los planes a futuros para La Danzonera está grabar un disco con danzones.

 “Lo que queremos es seguir haciendo música, darle algo a la sociedad, queremos grabar un disco y hacer una big band, hacer esto más grande para poder tocar otro repertorio y también nos gustaría llegar a hacer una orquesta formal de una institución, para ser un proyecto cultural como la orquesta sinfónica de la UACH y que esto nos permita vivir de esto y hacerlo de una manera profesional.

El danzón tiene su esencia y la base de su perduración en miles de plazas de México, en la que cualquiera puede practicar enseguida de maestros del tiempo, miles de personas, chicos y grandes, abuelas bailando con sus nietos e hijas, no hay pretexto, algunos dandys ataviados con lo mejor de su guardarropa, otros con botas picudas o simplemente de ropa casual, lo importante es bailar y si es bajo el cielo azulado de Chihuahua y La Danzonera, es mejor.

 Acerca de tu papá, Mario Montes, era músico, era director de orquesta, un músico multifacético, cuéntame sobre él.

Mario Montes: Mi jefe empezó a los 12 años a estudiar música con la gente de la banda del estado, él nació en el 55 y a mediados de los 60’s, ya tocaba con ellos. A los 15 años entró formalmente a la banda. También anduvo en la banda militar, en la orquesta de la UACH y en Bellas Artes, pero donde realmente aprendió música, fue en el Centro de Estudios Musicales, con el maestro Modesto Gaytán, donde fue subdirector y ahí fue donde se jubiló y donde todos nosotros estudiamos cuando éramos niños, es una escuela de música para jóvenes y niños, todos somos ex alumnos de ahí. De entre sus proyectos, siempre tuvo en la mente la creación de una orquesta sinfónica y una danzonera en donde estábamos todos nosotros, tener una agrupación un poco más formal de música, tal y como la que estamos tocando, ya no alcanzó a verla pero nosotros la hicimos como tributo a él.

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Esaú Solís: Fue a manera de homenaje, y también para realizar el proyecto que ellos estaban por empezar; Mario Montes, hijo y padre, tenían toda la intención de iniciar con este ensamble y al acudir a nosotros lo apoyamos totalmente. Siempre hemos estado en proyectos más culturales; por ejemplo con grupos de música jazz, regional norteña, así como música de cámara entre otros. Con La Danzonera no es la excepción. Muchos de los integrantes de la orquesta estuvimos bajo la batuta del Maestro Montes en los ensambles que él dirigía como lo son la Banda de Música del Centro de Estudios Musicales o la Banda Municipal hace años. En ellas teníamos repertorio de danzones, marchas, boleros, cha-cha-chas entre otros; estamos familiarizados con el estilo. Lo disfrutamos en verdad.
Ustedes formaron La Danzonera como tributo a tu papá y a su música favorita, pero según entiendo, la intención era tocar más géneros.

M.M: Nosotros tocamos danzón porque era el género que más le gustaba, pero también abarcamos otros géneros latinos como el cha chachá, mambo, sobre todo porque aquí en Chihuahua no es muy común el danzón, la idea principalmente es tocar el danzón como se toca en el sur.

Esaú, te conozco desde que tenías otras bandas como Bahía Kingston, en el que tocaban reggae, ahora te veo en este proyecto mucho más maduro, ¿cómo te integraste?

E.S: Yo me integré gracias a que Mario Montes (hijo) nos pide a nosotros, sus camaradas y compañeros músicos, crear este ensamble. El maestro ya había comenzado a buscar repertorio, partituras y demás, pero el proyecto no se materializó hasta después de su fallecimiento.

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Mario, tú también tienes otros proyectos musicales alternos, pero este es diferente, este proyecto alcanza a tocar a la gente, ves la calle llena bailando, personas de la tercera edad y niños, ¿tú como lo ves?

M.M: Mis proyectos personales son más artísticos, más para escuchar y como este es un proyecto más para bailar, a la gente le llama más la atención, abarca más edades y clases sociales, y por eso ha tenido éxito.

¿Cómo vez el apoyo gubernamental a estos tipos de proyectos?

M.M: Ahorita pasa algo que me llama la atención, gobierno sólo apoya a la música clásica, pero pienso que también la música popular tiene que tener su espacio, por eso nosotros estamos luchando para hacer música popular, pero de manera profesional.
Chihuahua no es un lugar en el que tradicionalmente se toque danzón, se utilizan otros géneros como el corrido o la música de banda, siendo este un género olvidado en Chihuahua, ¿cómo has sentido al público?
M.M: La verdad la respuesta ha sido mayor a lo que esperábamos. Este proyecto fue creado para esparcir estos estilos musicales que ya no se suelen escuchar en Chihuahua, pero que alguna vez fueron los ritmos más sonados. Al principio, el público se reunía al ver tanto músico con sus atuendos tocando música del ayer; simplemente admirando. Poco a poco lo fueron haciendo suyo, al bailar al ritmo del danzón. Después se volvió tan grande que hasta hay una pista al centro donde muchas parejas disfrutan de la presentación, tapando la mayoría de la calle Victoria. Muy buena respuesta.

He tenido la oportunidad de verlos varias veces y primero se veía poca gente, ahorita se ve lleno y algunos señores de edad vestidos de gala para bailar, ¿crees que La Danzonera termine haciéndose una orquesta del tamaño de la de Beto Díaz, en la que hagan un baile anual, etcétera?
E.S: Yo creo que sí. Estamos empezando a tener presentaciones privadas, así como propuestas para tocar en otros lados; esto da evidencia al impacto que está teniendo el proyecto de La Danzonera. Nosotros seguimos ensayando, preparándonos para mejorar el estilo y nivel de la orquesta, y así poder llegar a sonar como las orquestas, como la de Miguel Muñoz, Beto Díaz y otros. No estaría nada mal lo del baile anual.

Actualmente tocan una vez a la semana en el paseo Victoria, donde la mayoría de la gente lo puede apreciar completamente gratis, empezaron gestionados por Kaldi Café, luego por los comerciantes del centro, ¿cómo funcionan actualmente?

E.S: Ahora, tenemos el apoyo de Kaldi Café y Ruiz Señor, como siempre, y de otros patrocinadores que están sobre la calle Victoria como son La Propuesta, DulciCo, Pamis, Dulcería Parral, Banderillas La Liver, entre otros. En esta última temporada, el Ayuntamiento nos apoyó con otra cantidad, así como el templete que utilizamos.

Actualmente tocan danzones clásicos, el repertorio siempre le es familiar al público, pero, ¿qué más tocan o les gustaría tocar?
E.S: Tocamos otros estilos para variar el mood de la tarde: Desde Danzones, Boleros, Baladas y subimos un poco con los Cha-Cha-Chas, Mambos y Rock and Roll. Nosotros tenemos el deseo de tocar un poco al estilo Big Band Jazz, con repertorio de swing, latin jazz y demás; lo estamos trabajando poco a poco, pero eso queremos hacer en un futuro no muy largo.

¿Piensan grabar algún disco con composiciones propias de La Danzonera?
E.S: Lo tenemos en mente. Primero haremos grabaciones con algunas adaptaciones a canciones conocidas o del repertorio que tenemos montado; después trabajaremos arreglos propios y composiciones propias. De hecho, tenemos una pieza llamada “Danzonera La Victoria” escrita por el maestro Miguel Muñoz que aún no estrenamos; nos estamos empapando del estilo para poder crear lo nuestro.

¿Quiénes son los integrantes de La Danzonera?
E.S: Mario Montes-Sax, Hugo Perez-Sax, Daniel Rodriguez-Sax, Angel Garcia-Sax, Daniel Montes-Trompeta, Iván Rodríguez-Trompeta, Luis David Pérez-Trompeta, Enrique Montes-Trombón, Erli Flores-Teclado, Ariel Solís-Contrabajo, Diego Bustillos-Batería y Carlitos Ortiz-Congas.

¿Creen que el danzón puede tener un revival, algo así como lo que hizo Bajofondo para el Tango?
E.S: Si puede tener uno, sería meter más coco en eso. No dudo que alguien o algunos ya anden detrás de esas fusiones. En lo personal, no lo había considerado, por estar concentrado en su forma y estilo tradicional.

¿Qué es lo que aspiran como agrupación, quieren ser una orquesta, una big band como la de Beto Díaz?

M.M: Lo que queremos es seguir haciendo música, darle algo a la sociedad, queremos grabar un disco y hacer una big band como dices, hacer esto más grande para poder tocar otro repertorio y también nos gustaría llegar a hacer una orquesta formal de una institución, para ser un proyecto cultural como la orquesta sinfónica de la UACH y que esto nos permita vivir de esto y hacerlo de una manera profesional.

Por último, ¿cómo ven el futuro de La Danzonera?

E.S: Yo creo que este proyecto está viendo hacia la gente, en la manera que mostramos nuestras ganas de tocar esta música hecha con mucho corazón. Somos sinceros y lo que mostramos en ese escenario es pura verdad, cultura, sabor y musicalidad. Y de manera personal, pienso que nos está ayudando para crecer como músicos, como ensamble y a prepararnos para dar más en los años que vienen. Yo creo el futuro de La Danzonera va para largo.

Gracias por su tiempo, Esaú y Mario.

E.S: Nombre, gracias a ti, Rafa.

M.M: El gusto es nuestro.

Texto | Fotos: Rafael A. Revilla R.

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